Este fin de semana, tuvimos un puente porque hoy (el lunes) es la celebración del día en que Colón encontró America. Por eso, muchos de mis amigos viajaban a otros países, pero para ahorrar dinero decidí a quedarme aquí. Además, no he pasado todo de un fin de semana aquí sin planes grandes, y quería conocer la ciudad un poco más. El miércoles, fuimos a una discoteca se llamaba Granada 10, y pasábamos buen rato bailando. Aquí, cuando se sale, hay una sistema típico que es muy diferente de algo que he hecho en los Estados Unidos. Usualmente, se va a unos barres de tapas entre 22’00 y 24’00 para comer. Después, vas a un pub, donde hay música para bailar, pero es mucho más pequeño que una discoteca y por eso la gente no baila mucho allá—más se usa como lugar para estar antes de ir a una discoteca. Este pasa porque nadie está en una discoteca hasta 2’30 o 3’00 por lo menos. Si se entra antes, suele ser vacío. Porque nadie entra hasta tan tarde, mucha gente se quedan en los discotecas hasta casi las siete por la mañana. ¡Que locura!
El jueves, fui a una reunión de amigos con quienes les conocí en mi iglesia. La fiesta estaba en un piso de una chica en un área de Granada en que no había estado antes. Era muy lejos de mi piso, pero caminé para ver todo mejor. Fue muy divertido y buena practica para mi español, porque no había ningún otro americano en la fiesta. Muchas veces, entre mis amigos y yo, es mucho más fácil hablar en ingles y aunque intentamos hablar español, hablemos ingles y no practicamos tanto. Con el grupo completamente español, por otro lado, tuve que hablar en español por toda la noche. Jugábamos unos juegos de fiesta como charadas. Lo más difícil era jugar “teléfono,” porque no es muy fácil entender todo cuando alguien habla despacio y claramente y cuando me cuchicheó de voz bajo y muy rápidamente, casi no podía entender nada. Todos me burlaban porque cada vez me equivocaba y decía la frase incorrecta. Por lo menos, lo hacía muy cómico.
La próxima día, teníamos unos deberes para hacer, y por eso unas amigas y yo fuimos a una biblioteca muy cerca de nuestros pisos. Después, fui a una tetería, una casa de té árabe, para tomar té, leer, escuchar a los sermones de Hope por “podcast” y tejer. Pasé la noche muy tranquila. La necesitaba porque casi cada noche salimos, y aunque hacemos muchas cosas divertidas, a veces necesito relajarme. Por el sábado, paseábamos por todo la cuidad para ver muchos lugares que nunca habíamos estado o por lo menos solamente habíamos estado por poco tiempo. Fuimos a un mercadillo donde se vendía todo que se podría imaginar. Había ropa de todos modos, zapatos, complementos, películas, fruta, dulces, frutos secos, y más. Comimos bocadillos en un parque bonito y fuimos a otra plaza donde había un festival medieval. Allí se vendía aún más cosas interesantes—muchos de artesanos locales. Después, subimos hasta el Alhambra para explorar los jardines y mirar buena vista de la ciudad, porque es el sitio más alto de Granada. Salimos por la noche hasta muy tarde, y nos divertimos mucho. Por el domingo, pasaba mucho tiempo con mi familia y cosas así. Ellos son muy simpáticos y me gusta vivir con ellos mucho. Ahora, estoy relajando por el día porque no tenemos clases, pero pienso que vamos a almorzarnos pronto. ¡Hasta luego!
Subscribe to:
Post Comments (Atom)

No comments:
Post a Comment