Mis padres vineron para verme esta fin de semana y pasamos muy buen ratito. Fue muy divertido mostrarles la ciudad y contarles de todo que suelo hacer. Llegaron el viernes por la mañana, y nos quedamos en su hotel. Tomamos un café y ellos se desayunaron en una cafetería a la cual voy mucho durante mis descansos de mis clases. En España, un desayuno y/o merienda muy tradicional se llama tostada con tomate, y es un barre de pan partido y tostado con aceite de oliva y salsa de tomate. Se lo pedí, y a ellos les encantaba. Por otro lado, mi padre no le gustaba el café porque aquí es muy diferente que en los EE.UU. y hay que ajustarse a como se lo hace. Un café, cuando se lo pide, es un espresso con leche, y para café negro hay que pedir un café solo que es un pequeño chupito del espresso. A mí me gusta el café con leche porque parece a un “latte”, pero él suele beber tazas grandes del café negro y por eso no se cayó bien el espresso. Después, paseábamos por todas partes de Granada—bajábamos hasta mi barrio, caminábamos por el lado del río, subíamos un poco por el Albayzín, y les mostraba muchos edificios, fuentes, y parques que visito con frecuencia. Además, entramos en la Capilla Real, en que no había estado antes. Es la capilla en que Los Reyes Católicos, Isabela y Ferdinand, están enterrados, y es un gran atracción de Granada, y por eso la disfruté mucho. Nos almorzamos en una plaza que me gusta mucho y para postre comimos helado de una tienda se llama “Tiggianni” que es lo mejor gelato de todo de la ciudad. Después, mi padre tuvo que dormir su siesta. A diferencia del café, es una tradición española a cual él no tenía que acostumbrarse. Para cenar, fuimos a dos de mis barres de tapas favoritos, Poë y Europa. En aquellos, las tapas están muy ricos y las bebidas no cuestan mucho, y por eso es una combinación muy bueno. Ellos todavía estaban muy cansados por el cambio de la hora y por viajando, y les quité para dormirse.
Esta fin de semana también fue el cumpleaños de mi amiga Megan, y después de irme de mis padres, les encontré a mis amigos para celebrar. Estábamos en unos barres y pubs, y después, fuimos a una lugar de “Shwarma” que es una de nuestras comidas favoritas en Granada. Eses lugares tienen carne cocino en un gran kebab y lo afeitan para coger ternero o pollo que ponen en una pita que también tiene vegetales y salsas ricas. Porque era su cumpleaños, los trabajadores quien los hacen dejaron que Megan lo hiciera su propia shwarma. Fue muy cómico y divertido, y ¡también se lo dieron gratis! Ellos iban a salir después a la discoteca, pero tuve que levantarme muy temprano la próxima mañana, y me fui para dormirme.
La razón que iba a levantarme tan temprano era que íbamos a la Alhambra, el viejo palacio y fortaleza musulmán. Fue la primera vez que la había visitado, porque voy a pasar por todo con mi clase de arte tres veces pero ya no lo había hecho. Fue muy interesantes—todos los jardines, edificios, y ornamentos eran maravillosos. Quiero volver con mi clase y aprender más de todo, porque aunque vi a todas partes, no sé mucho de ellas.
Aquella noche, cenábamos con mis “padres” españoles y los hijos. Fuimos a un restaurante se llamaba El Mirador de Morayma, y era muy bonito. Desde la mesa, se podía ver la Alhambra, iluminada para la noche. Fue una cena muy interesante. Mis dos pares de padres se llevaban muy bien, pero mis padres verdaderos no hablan nada de español y mi “madre,” Clara, y los hijos no hablan el ingles. Alejandro, el padre, habla un poco de ingles, pero a veces me confuso más cuando habla en ingles porque no es muy claro. Por eso, tenía que traducir por toda la noche, y fue mucho trabajo—ellos estaban haciendo bromas que mi cuello iba a dolerme por girarlo tanto. A pesar de eso, fue muy buena practica de la lengua, porque tenía que usar palabras que no suelo usar y no simplemente usar las frases a cuales estoy acostumbrado. Tenía que hacerlo otra vez la próxima día porque mis padres vinieron a mi piso para conocerlo. Clara hizo flan y bizcocho que estaban muy ricos y charlábamos por unos horas buenas. Mis padres aquí me recordaban mucho de mis padres verdaderos, y lo pude ver más durante nuestro tiempo juntos. Había una vez que mi madre y Clara dijeron la misma cosa en el mismo momento, pero una de ellas en ingles y la otra en español. Fue muy raro, pero me encantaba el rato que pasábamos juntos. Después, fuimos para helado con mis amigas de mi programa para que mis padres les conocieran. A mis padres y a mí nos alegría mucho que ellos se conocieran a mis amigas porque siempre hablo de ellas a mis padres y las han visto en fotos de facebook. Mis amigas, también, decían que mis padres son tan simpáticos y divertidos y todo, pero me pregunto si es a causa de les compraron helado…jaja.
Mis padres salieron la próxima mañana, pero voy a verlos en Madrid este fin de semana. Me gustaba mucho su visita porque a mí me encanta a Granada y quise que a ellos les encantara tanto como yo, y sigue lo que me dijeron, pienso que es así.
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